El
Porvenir vivió un infierno la pasada semana. Un grupo de violentos
ingresó a las instalaciones de Gerli, rompió los autos del plantel,
cometió desmanes, robó computadoras y llegó, según le aseguró el
presidente de la entidad a Clarin, a lastimar a un adolescente de
las inferiores.
Merelas pide socorro a gritos y los organismos de seguridad miran
para otro lado.
El
presidente del club, Enrique Merelas, pidió protección para su
familia y según consigna el medio nacional: “Sus denuncias contra la
barra brava no fueron oídas hasta el momento por las autoridades.”
Los
violentos "Rompieron vidrios de la confitería, robaron computadoras
y rompieron los coches de los jugadores. Ya no sé que hacer, pero
hasta que yo pueda, voy a luchar contra ellos", indicó el dirigente
en el canal TN.
"Hago denuncias y nadie responde. Yo sé que un día voy a andar por
la calle y me van a matar, pero yo ya lo avisé. No confío en la
policía ni en los políticos, pero a alguien le pido que se ocupe de
El Porvenir", indicó.
Lo
de siempre
La
historia de la violencia de la barra del Porvenir, no difiera de
otras. Si tal vez, la actitud del presidente de la entidad, que
parece dispuesto a combatirlos. Las agresiones actuales serían parte
de esa política de no convivencia con ellos. Los ataques se habrían
producido porque no cede entradas para la barra.
“El
dirigente señaló que ya se presentaron 27 denuncias contra los
hinchas, que el jueves pasado arrojaron una piedra y provocaron
daños en una de las puertas de su casa. "No los vamos a dejar
entrar, sino el club es un depósito de drogas y alcohol. Esta gente
conmigo no tiene trato. La policía sabe que trabajan en la
cooperativa de Lanús. A esta gente nunca le vamos a dar entradas",
aseguró Merelas a TN.
El dato aterra tanto
como confirma las complicidades de siempre. Hasta ahora, no se
conocen declaraciones de los responsables de AFA y menos aún del
Co.Pro.Se.De.