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Octubre 2008  Pondrían freno a la ‘bravura’ de las barras

Falta un debate para que proyecto que pide medidas y sanciones que eviten violencia en los estadios sea ley.

Septiembre de 2008      Así acabaron con los 'hooligans' en Inglaterra

Foto: El Tiempo

Esta historia vale la pena contarla y puede servir de guía para frenar la violencia del fútbol colombiano, que en los últimos días tuvo como epicentro el estadio El Campín.

Es increíble que el fútbol de Inglaterra, el que hoy tiene el torneo más cotizado del mundo y estadios tan confortables como las más modernas salas de cine, hace apenas 18 años hubiera padecido la ruina y el aislamiento universal por la violencia de los 'hooligans'

 ELTIEMPO.COM /

10/08/08  El Congreso de Colombia estudia un Proyecto de Ley que tiene por objeto la creación, implantación, desarrollo y unificación a nivel nacional, de un sistema de educación y prevención de las conductas de violencia en eventos deportivos...

 Leer Proyecto completo

25/06/08 Existen otros métodos                                               

Por Juan Raúl Escobar  - Colombia  colombia@salvemosalfutbol.org

        El domingo 22 de junio del 2008 es un día negro para el futbol colombiano. Otra vez, y en circunstancias no muy claras, fue muerto un hincha del fútbol y otro mas quedo gravemente herido. Sin importar la camiseta que tuviera puesta o la situación en la que se encontrara en el momento de su muerte, es triste ver que la violencia en el fútbol sigue ocurriendo y nadie dentro del país parece preocuparse.

       Hago esta fuerte aclaración por varios factores. Hace algunos meses escribí una columna para la pagina web de la corporación Ocasa donde ponía de manifiesto que a pesar del bombo ruido que tienen este tipo de hechos en los medios de comunicación, estos se convierten en flor de un día; a la semana siguiente la pelota rueda con total normalidad y no se hace nada porque esta situación cambie. Otro factor es la mediocridad de nuestros medios de comunicación y legisladores, que piensan que la única forma de terminar con la violencia es cerrando los estadios o criminalizando a todo aquel que porte camisetas alusivas a un equipo de fútbol.

          Entonces en Colombia, donde existe un conflicto armado interno (a pesar de lo que muchos digan), deberíamos  cerrar colegios, universidades, empresas y miles de sitios más, siguiendo la lógica de cerrar los estadios, ya que algunas de las personas que ocupan estos espacios han tenido comportamientos violentos en algunas ocasiones. Debo aclarar que no estoy de acuerdo con la violencia, de hecho la condeno fuertemente ya que cada día que pasa me siento mas criminalizado cuando salgo a la calle vistiendo la camiseta de mi equipo. Para quienes no lo crean así les diré sin vacilar que cuando salgo a la calle con la camiseta de Millonarios me para la policía más seguido a pedirme la cédula para comprobar si tengo algún delito pendiente que cuando no uso la camiseta.

       Bueno, pero dejaré de quejarme y comenzaré a proponer. No hablare más de Colombia ya que si bien en teoría es una nación unitaria donde las leyes aplican en todo el territorio nacional, el tema de la seguridad en los estadios se ha manejado a nivel local. Entonces hablaré de la realidad que conozco y que lastimosamente fue donde se dio el trágico hecho del domingo, la ciudad de Bogotá.     

      Desde hace varios años el tema de la seguridad en los estadios de Bogotá se ha manejado partiendo de un trabajo conjunto entre la policía distrital y el programa Goles en Paz. Hoy me atrevo a asegurar que este enfoque fracasó rotundamente. Hasta hace algún tiempo era defensor del enfoque de Goles en Paz, que se centra en la reconciliación y dialogo entre las barras; manejado desde una perspectiva religiosa por el Padre Alirio.

      Las evidencias son más grandes que las creencias. La situación del barrismo y la violencia en el fútbol bajo este enfoque sólo esconde el problema de la violencia por un tiempo, pero demuestra que no sirve de nada si no existe voluntad de parte de los miembros de estas asociaciones delictivas.

      Es hora que en Bogotá comencemos a hablar de temas que en otros países llevan años siendo tratados. Mencionaré cuatro con sus posibles implicaciones reales ya que en muchas ocasiones algunos de estos han sido tenidos en cuenta e incluso puestos en practica pero por coyunturales han sido dejados de lado cuando la violencia baja.

      El primero es el derecho de admisión, que busca limitar la entrada de personas violentas a los estadios. Este sistema no es fácil de implementar pero en Inglaterra, por ejemplo, sirvió mucho para alejar a los Hooligans de los estadios. El sistema consiste en llevar un reporte de las personas que han cometido actos de violencia, dentro o fuera de los estadios, y prohibirles la entrada.

       El quitarle puntos a los equipos es otro método, que los compromete directamente. Se utiliza cuando existe violencia dentro del estadio ya que el equipo local es el responsable por el control de la seguridad; si existe algún hecho que altere la misma, podrá hacerse responsable y quitarle un número determinado de puntos. Esto, además de hacer que los equipos pongan más atención en la seguridad, tiende a acabar con un matrimonio perverso que es el de los directivos con las barras bravas.

      El tercer y cuarto tema los trataré juntos. Están relacionados con restringir el número de hinchas visitantes y con la custodia policial. El primero ayuda para que el proceso de entrada y salida del estadio, y su posterior evacuación de las zonas aledañas al mismo, sea más fácil. Sin embargo, esto no sirve de nada sin una adecuada custodia policial todo el tiempo a estos para evitar cualquier altercado.

     Estas son cuatro opciones que pueden ser llevadas a cabo para acabar con la violencia en los estadios, claro está fortaleciéndolas con campañas de prevención como la de Goles en Paz, pero teniendo en cuenta que la violencia en los estadios es un problema que ya se presenta y que necesita ser controlado para después prevenir su futura reaparición. 

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colombia@salvemosalfutbol.org    
Por Juan Raúl Escobar
 

16 DE JUNIO:  una carta a la FIFA

La Conmebol solicitó dejar pendiente el veto a la altura

DPA, REUTERS

Asunción, 16 de junio. La Confederación Sudamericana de Futbol (Conmebol) informó este sábado que ya remitió la carta a la FIFA en la que solicita "dejar pendientes los alcances de la resolución del 27 de mayo de 2007", conocida como "veto a la altura", lo cual supone respaldo a las aspiraciones de Bolivia, el país más afectado.

Pese a que la víspera se difundieron los resultados de la comisión médica de la FIFA, reunida en las afueras de Paraguay, donde se plantea la posibilidad de ampliar el límite a 2 mil 800 metros, la postura oficial es que se mantiene el veto de 2 mil 500 para disputar partidos internacionales, incluida la eliminatoria sudamericana del Mundial Sudáfrica 2010.

En ese sentido, la propuesta de la Conmebol es "dejar pendiente" la medida para que la comisión médica tenga tiempo de realizar estudios científicos más completos, los cuales deben incluir "no solamente la altitud, sino todos los extremos que afectan la salud de los jugadores, como calor, humedad, frío o nieve".

Independientemente de que la prohibición sea de 2 mil 500 o 3 mil metros, se realizó una intensa campaña llamada "Bolivia unida y con altura", para lograr el levantamiento de la medida restrictiva.

"Aquí no termina la explicación ni la lucha por el deporte en la altura. Vamos a seguir tratando el tema con otros países y con otros continentes, como Africa, Europa y Asia", anunció Morales tras la reunión con dirigentes de la confederación sudamericana.

"Estoy convencido, compañeros y compañeras, de que así como Sudamérica no nos abandonó, tampoco otros continentes dejarán a Bolivia", añadió el presidente, quien ha hecho de este tema una cuestión de Estado.

Dirigentes del futbol boliviano, jugadores y autoridades recibieron con júbilo la decisión de Conmebol de unirse contra el veto. "Es un gran paso que nos fortalece, pero también es la demostración de que hay unidad en el seno del futbol sudamericano", afirmó Carlos Chávez, presidente de la federación del balompié de aquel país.

Ver nota completa en   La Jornada

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Te invitamos a firmar...

Hemos creado una petición en el reconocido sitio petitiononline.com para que sea firmada por los habitantes de las ciudades afectadas por la decisión de prohibir partidos internacionales de fútbol  en ciudades que estén a más de 2500 mts. de altura, y en general por todo aquel que se quiera manifestar contra esta a absurda medida.

 
Por favor colabore difundiendo este mensaje y dándole divulgación en sus sitios web al vinculo para firmar la petición o en las paginas de sus respectivos medios de comunicación. Consideramos que esta es una formula viable pues al ser por Internet puede ser firmada por cualquier habitante del mundo y petitiononline ha sido usada numerosas veces mundialmente  para trasmitir demandas que han logrado feliz termino para cosas más importantes que sacar a Laura Acuña de RCN y donde ya han firmado 25 mil personas...imaginen ahora con esta medida que afecta varias ciudades...
 
Quienes tengan la capacidad de hacerlo, les agradeceriamos nos colabore haciendole saber de  esta petición a los  medios de comunicacion de los otros paises afectados. Para ver y firmar la petición por favor haga clic aqui.
 
Juan Camilo Hoyos M.
Juan Raul Escobar
 
Bogotá, Colombia

noticias

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Regionalismos y violencia en el fútbol colombiano                                             
colombia@salvemosalfutbol.
org   
Por Juan Raúl Escobar
 

En Colombia la violencia en el fútbol esta asociada a varios factores como: la violencia política que vive el país, algunas mafias internas que existen en las barras y los regionalismos extremos. Este último factor es el que mas preocupante ya que, como se ha demostrado en Europa, la violencia asociada a sentimientos nacionalistas extremos combinados con la afición al fútbol pueden ser desastrosos.

En la antigua Yugoslavia, por ejemplo, antes de explotar el conflicto étnico-religioso los croatas y serbios se enfrentaron en grescas monumentales dentro de los estadios que dejaron miles de heridos y algunos muertos. Otro ejemplo son los ultras, hinchas que manifiestan sentimientos nacionalistas extremos (grupos neo-nazi) golpeando a grupos de hinchas que no comparten dicho sentimiento y que llegan incluso a agredir a jugadores de su propio equipo que no consideran “puros”.

En Colombia históricamente han estado presentes las pugnas regionales en el fútbol el cual “sirvió para expresar las diferencias regionales y, a la vez, para integrar por la vía de la rivalidad y la enemistad simbólica del juego competitivo” . Sin embargo desde el nacimiento  de las llamadas Barras Bravas, entre 1992-1995, esta rivalidad ha pasado del plano simbólico a la violencia física real entre hinchadas.

Haciendo un mapeo rápido de las barras del país, se nota que en las tres ciudades más grandes e importantes de Colombia- Bogotá, Medellín y Cali-   están las seis barras que iniciaron el movimiento, siendo las más grandes y las que más enfrentamientos han tenido. En Bogotá los Comandos Azules Distrito Capital (CADC), del Club Deportivo los Millonarios, y la Guardia Albi Roja Sur (GARS), del Independiente Santa Fe; en Medellín la Rexistencia Norte (RXN), del Independiente Medellín, y Los del Sur (LDS) del Atlético Nacional; en Cali el Barón Rojo (BR), del Club América de Cali, y el Frente Radical Verde (FRV), del Deportivo Cali.

Estas barras, unas en mayor medida que otras, han protagonizado incidentes que tienen que ver con regionalismos exacerbados. En este escrito presentaré tres de estos incidentes, de diferentes ciudades, para demostrar el peligro de estos sentimientos asociados con el fútbol. El primero es la división interna que sufrió la barra del club América de Cali, el segundo es un movimiento “Anti-provincia” de CADC y el tercero es la pelea entre LDS Medellín y LDS Bogota.

En el primer caso, la barra Disturbio Rojo (DR) del Club América de Cali nació en Bogota debido al gran número de hinchas de este equipo en la ciudad. Esta barra emergió como independiente del BR ya que sus fundadores sentían que ésta ejercía discriminación contra los hinchas no caleños. Desde el inicio de DR existió una disputa para ver cual era la mejor barra del Club América, llegando incluso a tener varias peleas entre ellas, dentro y fuera de los estadios colombianos. Sin embargo, esta lucha interna finalizó cuando dos hinchas (los lideres de DR) fueron asesinados por las Autodefensas Unidas de Colombia, un grupo al margen de la ley, logrando así la unión de las dos barras.

El segundo caso y quizás el mas grave es el movimiento “Anti-provincia” que se viene gestando desde hace aproximadamente siete años en los CADC. Este comenzó como una forma de expresar el sentimiento de ser capitalino; de hecho, el primer acto que inicio este movimiento fue el cambio de nombre de Comandos Azules #13 a CADC. Sin embargo al expresar dicho sentimiento lo que se logró fue despreciar a todo aquello que no cabe en la categoría de capitalino, sobre todo a los paisas (gentilicio utilizada para las personas nacidas en Antioquia), tanto así que desde los trapos, cánticos y la violencia se ataca a lo que es visto como provincia.

Sin embargo, el hecho mas preocupante es la presión violenta a la que se ven expuestos algunos de los jugadores del club, en especial Gerardo Bedoya, Juan Carlos Henao y Juan Carlos Quintero, que a pesar de demostrar un buen nivel en los partidos jugados han sido blanco de amenazas por parte de algunos hinchas y hasta han sido sobornados con el objetivo de “dejarlos en paz”. Estos tres jugadores son vistos como paisas aunque no todos nacieran en Antioquia (Quintero y Henao si), si no por su pasado vinculado al fútbol antioqueño (Bedoya jugo en Atlético Nacional)    

El tercer caso se dio este año. En el primer partido de la temporada se enfrentó el Club Atlético Nacional contra La Equidad (equipo bogotano recién ascendido) en Bogota. En dicho partido hinchas de LDS Bogotá sacaron un trapo grande con la bandera bogotana, por lo cual tuvieron problemas con los hinchas de LDS Medellín que se sintieron ofendidos y desde ese día “excluyeron” a LDS Bogota de la barra. Esta situación generó un foco de violencia que se evidenció en el partido Nacional Vs Huila en Neiva, donde no se dejaron colgar los trapos de Bogotá y se expulsó a los integrantes de LDS Bogota del espacio donde se hace LDS.

Estos son sólo tres ejemplos de una situación que está manchando al fútbol colombiano ya que no se puede utilizar al fútbol como excusa para generar violencia ni exclusión social. El fútbol si es un campo de batalla, pero de un conflicto simbólico en el cual se lucha por ser el mejor, pero dicho conflicto finaliza cuando el juez pita el final del partido y no debe llevarse a las afueras de los estadios, a las ciudades ni a las carreteras.  

Andrés Dávila y Catalina Londoño, La Nación bajo un uniforme: La selección Colombia 1985-2001  

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 Fútbol y violencia

por Juan Raul Escobar Martinez, Bogotá, Colombia  colombia@salvemosalfutbol.org

Desde el pasado noviembre, en los medios de comunicación, se  ha estado discutiendo con mayor fuerza sobre violencia en el fútbol. Todo comenzó cuando en Argentina se tomo la polémica decisión (que solo duro una fecha), de solo permitir el ingreso a los estadios de fútbol a los socios del equipo local. Esta medida respondía a varios hechos de violencia acontecidos durante todo el torneo apertura 2006-2007, entre los cuales se cuenta la gresca entre hinchas de Independiente y Racing de avellaneda, un partido de Colon de Santa fe suspendido por un objeto contundente que golpeo la cabeza de un arbitro y la “apretada” de la que fueron victimas los jugadores y cuerpo técnico de Gimnasia y Esgrima de la  Plata  por parte de sus hinchas para que perdieran un partido contra Boca Juniors, ya que si no lo hacían beneficiarían a su clásico rival Estudiantes de la Plata. (Se debe recordar que este partido había sido suspendido previamente por supuestas amenazas de muerte a un árbitro por parte del presidente de Gimnasia).

Esta medida fue revocada por presiones de las hinchadas y de los equipos, el torneo apertura termino dejando a Estudiantes de la Plata como campeón y un gran manto de duda sobre la regularidad del mismo (el juego Racing de Avellaneda vs. San Lorenzo de Almagro, correspondiente a ese torneo, todavía no se ha jugado). Sobre todo se pone en duda sobre la eficacia de las medidas que se han venido tomando para controlar la violencia en las canchas, el derecho de admisión y la custodia policial a las hinchadas visitantes, ya que es por todos conocido que el fenómeno de la violencia en el fútbol  de Argentina es de larga data y aun no han podido dar con la solución al mismo.

Pero no solo Argentina se ha visto el incremento de la violencia futbolera, en México,  el pasado 27 de enero, al terminar el partido entre los Pumas de la UNAM (Universidad Autónoma de Monterrey) y los Tiburones de Veracruz los hinchas de Pumas causaron desmanes contra la policía y dañaron algunos asientos del estadio Luís Pirata Fuentes de la ciudad de Veracruz. Gracias a estos incidentes, la Federación Mexicana de Fútbol tomo tres determinaciones i) prohibir la asistencia de hinchas visitantes ii) No permitir que los clubes regalen entradas a las porras y iii) crear una comisión que investigara los hechos de violencia que se presenten. Dichas medidas (sobre todo la primera) han generado resistencia entre hinchas, directivos y jugadores de muchos equipos mexicanos, sin embargo aun no sabemos sin van o no a funcionar para frenar los brotes de  violencia.

En el fútbol italiano se ha presentado el caso mas grave de violencia en este año, el viernes 2 de febrero después del partido Catania y el Palermo,  se presentaron enfrentamientos entre la policía de Sicilia y los seguidores del Catania arrojando como resultado un oficial muerto producto de una carta bomba. Cabe aclarar que los incidentes iniciaron dentro del estadio cuando los tifosis del Palermo ingresaron al estadio y lanzaron gases los que hicieron suspender el partido alrededor de 20 minutos. La federación Italiana tomo la decisión de suspender la fecha de esa semana (sábado y domingo) y luego decidió que los estadios que no cumplieran ciertas normas de seguridad (sobre todo la identificación electrónica de los asistentes al campo de juego).

Claro esta que estos no son los únicos hechos de violencia que han existido, ni son los únicos países  que han sufrido este fenómeno; En Colombia debemos recordar la existencia de  varios hechos de violencia en fútbol, por ejemplo el hincha de Santa fe muerto en un partido contra el América, los desmanes dentro de la tribuna de Millonarios en un partido contra el Deportes Quindío, el bus de los jugadores de Millonarios apedreado por hinchas del Deportes Tolima en Ibagué  y el incidente de las barras del Medellín y Nacional con el jefe paramilitar Don Berna. Las medidas que se han tomado para frenar esta violencia varían de acuerdo a la ciudad, por ejemplo en Bogota la barra que es actora de hechos de violencia es castigada con la prohibición del ingreso de elementos como papel picado, sombrillas, trapos y astas; otra de las medidas que se ha tomado es el permitir que la hinchada visitante salga inmediatamente se acaba el partido y mientras  hinchada local es “retenida” dentro del  estadio durante mas o menos media hora, esto contribuye a que las barras no se encuentren a la salida del estadio.

Como he señalado, todas las medidas que tienden a controlar la violencia en el fútbol son centradas en el control de las barras bravas, tifosis, hooligans y  porras; ya que se supone que estos hechos son realizados por estos grupos de personas que no tienen mas motivación de la violencia porque si, muchas veces alterados por sustancias como las drogas y el alcohol, mediante esta lógica si se mantiene a estos personajes alejados de los estadios o por lo menos que no se encuentren entre ellos, la violencia en el fútbol desaparecerá. Debo precisar que yo no estoy a favor de la violencia entre las barras, ni estoy defendiendo los comportamientos de estas, sin embargo como hincha del fútbol, y entendiendo muchas de las situaciones que se dan dentro de un estadio debo explicar el porque creo que las medidas que se han tomado alrededor del mundo son insuficientes y muchas veces desacertadas.

El fútbol como el deporte mas popular del mundo, además de ser un juego, representa la identidad  de sus hinchas, muchas veces el sentimiento de pertenencia a un equipo de fútbol supera el sentimiento de pertenencia a una nación. De esta forma cuando juega el equipo del cual uno es hincha, el mundo se reduce a las dimensiones del campo de juego, se elevan las pasiones y de esta forma se entra a un estado alterado de conciencia; esto es así, por mas medidas que se tomen no se va a poder cambiar el sentimiento de los hinchas por sus equipos. Es por lo cual a continuación presentare algunos factores que elevan las posibilidades que exista violencia en el fútbol.

El primer factor es la inequidad, esta no solo en el campo de juego sino también del trato de la autoridad policial o civil con las diferentes hinchadas. Cuando un árbitro no tiene el mismo criterio para sacar tarjetas amarillas, cobrar penaltis o fueras de lugar, las hinchadas se sienten agredidas, robadas e insultadas, lo que eleva altamente la posibilidad de convertirse en violentos. Ejemplo de esto se da en el partido entre el Catania y el Palermo ya que los dos goles convertidos por el Palermo fueron bastante discutidos (en las imágenes se aprecia que ambos goles fueron ilegales), este partido como ya se ha expuesto termino con un policía muerto, es imposible de saberlo, pero que habría pasado si el juez no convalida los dos goles del Palermo?, los hinchas del Catania tal vez no reaccionan tan violentamente, sin embargo si puedo afirmar que los tifosis tenían que sentir impotencia y rabia al sentir que les robaron el clásico siciliano.

La inequidad de trato de la autoridad civil o policial, se puede ejemplificar en estas dos situaciones, en el estadio Atanasio Girardot de la ciudad de Medellín la hinchada visitante es tratada de manera absurda, por ejemplo el día sábado 10 de febrero los hinchas de Santa fe fueron sacados del estadio a los 7 minutos del segundo tiempo, como puede sentirse una persona que viaja 16 horas (ida y vuelta) en condiciones precarias y no puede ver el partido completo gracias a que la policía no lo permite. Otra situación se dio en Bogota, el código de policía de esta ciudad prohíbe explícitamente el uso de pólvora dentro del estadio, sin embargo en el año 2004 los hinchas del América de Cali quemaron aproximadamente 5000 bengalas en la tribuna sur, es claro que estos artefactos fueron ingresados “legalmente” con complicidad de la policía y de misión Bogota ya que esta cantidad de bengalas es imposible entrarlas camufladas. Ese día existieron algunas quejas por parte de la barra del equipo Millonarios ya que no existe justicia cuando se prohíben cosas para uno de los equipos y se les permite para el otro.

El segundo factor es el periodismo, y es que este muchas veces incita implícitamente a la violencia con sus comentarios mal intencionados y destructivos acerca de jugadores y directivos. Por ejemplo cuando un equipo no juega bien, los periodistas casi inmediatamente salen, muchas veces sin pruebas, a decir que los directivos les deben muchos meses de salarios  a los jugadores y que por eso estos se pararon y no quisieron jugar. El hincha reacciona ante estos actos, no entiende el porque del incumplimiento de los directivos, pero sobre todo no entiende la falta de actitud de los jugadores y es recurrente frases como “Sientan la camiseta”, “Esta institución es grande y deben respetarla” y amenazas hacia los jugadores que según los periodistas no se entregaron en la cancha.

Y por ultimo y no menos importante es la sociedad en general y la violencia que en ella se da. El estadio no es un escenario alejado de las realidades sociales y no estoy diciendo que en el fútbol se de la violencia porque el país es violento, ya que este fenómeno no es solo colombiano, pero la violencia que se da en sectores socialmente marginados contribuye a que exista menos tolerancia en los hinchas incrementando así la posibilidad de que exista violencia. 

Es así que las soluciones que atacan solo a las barras bravas, tifosis, hooligans y porras no van a acabar con la violencia en el fútbol, es necesario tener soluciones integrales, que logren que la posibilidad de tener violencia en el fútbol se reduzca considerablemente. Por ultimo voy a dejar dos frases que están en trapos de los hinchas y demuestran la intención de estos por mostrar que no son el único factor de violencia. “Los trapos no matan gente, la policía si” hinchas de River Plate y “No mas Odios, no mas Carlos Antonio Vélez” hinchas de Nacional.